TU TÍTULO DE PUBLICIDAD YA NO SIRVE PARA NADA (NO LO DIGO YO).


Nos imaginamos a los creativos publicitarios sobando sus barbas hipsters. Asistiendo a cocteles de medios. Recogiendo premios en Cannes o en el peor de los casos fumando marihuana para generar “grandes ideas”.
 
Claro en todo esto hay glamour y gozo pero quiero que veas algunas de las compañías más ricas del mundo hoy: Amazon, Tesla, Uber, Airbnb, Instagram, Facebook,
Spotify, Whatsapp, Snapchat, Zara. Los fundadores de cada una de estas compañías superan en su fortuna personal los mil millones de dólares.

¿Quién es la agencia de publicidad de estas marcas? No es Ogilvy ni J Walter Thompson, mucho menos Leo Burnett. No hay marketing ni publicidad tradicional detrás de todas estas compañías. De hecho Myspace competidor directo de Facebook
gastó 20 millones de dólares en una campaña publicitaria contando con estrellas como Pharrell Williams. Aún así no le ganó la partida a la red social fundada por Mark Zuckerberg.

Wechat, el Whatsapp chino, quiso ganarle la batalla en Latinoamérica a este,
lanzando un comercial con el mejor jugador de fútbol del mundo: Lionel Messi. Dime si tienes Wechat instalado en tu smartphone.


Hasta Don Draper sabe que su trabajo ya está pasado de moda.

Entonces ¿Quiénes fueron los genios detrás del éxito de todas estas compañías? Personas que no estudiaron marketing o publicidad.Cerebritos que se hacen llamar GROWTH HACKERS.

Como Andrew Chen, growth hacker de Uber dijo,
“El Growth Hacker es el nuevo VP de Marketing”. El growth hacker es una combinación de un ingeniero y un marketero, este reemplaza una campaña de publicidad tradicional por algo que se puede seguir, medir y escalar. Mientras un publicista se enfoca en el branding, un growth hacker se enfoca en el crecimiento de la compañía. Si no suena la caja registradora no hay crecimiento.

Esta nueva corriente de “marketing” se empezó a usar en Silicon Valley para empresas de software siendo
Hotmail y Dropbox los pioneros en utilizar este marco de trabajo pero poco a poco se ha ido extendiendo a compañías que sus servicios no tienen nada que ver con software. De hecho compañías con muchos años de existencia como Walmart, IBM o Zara lo están usando en este momento.

Una compañía que está utilizando de manera brillante la tecnología para probar y actualizar su producto constantemente es el pionero en autos eléctricos, Tesla Motors. La compañía no pone modelo por año en sus carros, mandando actualizaciones al software del auto, mejorando las funciones de este (por ejemplo el
piloto automático) en tiempo real en vez de esperar a lanzar un nuevo modelo. La compañía también monitoriza el funcionamiento de los carros y manda avisos a los dueños de cuando necesitan alguna reparación. La compañía tiene planes de aumentar sus ventas para los siguientes años por eso ha traído a talento de los equipos de growth de Facebook y Uber. Cabe mencionar que Tesla ya es más grande que Ford.

DETERMINA SI TU PRODUCTO ES UN MUST-HAVE

¿Qué es lo peor que puedes hacer en marketing? La peor decisión en marketing es anunciar una mierda que nadie quiere. Sin embargo es lo que todas las agencias de publicidad y medios hacen. En cambio un growth hacker dice por qué no puedo estar en el desarrollo del producto o servicio antes de venderlo. Lanzan un MVP Minimun Viable Product (producto mínimo viable) y hacen iteraciones de acuerdo con el feedback que reciben del cliente, hasta alcanzar la perfección. No me creas pero ve como Facebook, Whatsapp e Instagram juegan con tus sentimientos agregando y quitando funciones nuevas a cada rato.

EL GROWTH HACKING SE PUEDE APLICAR A LO QUE SEA.

Trabajé en Zara hace muchos años y por eso sé que ellos implementan el growth hacking. Su clave está en el análisis diario de lo que pasa en las tiendas. Todo gira en torno a esto.

Cada día se estudia qué está pasando en los establecimientos que la cadena tiene repartidos en el mundo: desde la pequeña tienda en Acapulco hasta la macro tienda de Zara en la 5ta avenida. El objetivo es saberlo todo: cuánto se vende, qué tipo de prendas, qué colores, las tallas.

Hay equipos encargados de hacer este seguimiento. Se dividen por áreas geográficas y están en permanente contacto con las tiendas. Cada persona se ocupa de unos 40 centros. Examinan los datos que les llegan, van viendo cómo reacciona el cliente, qué compra y qué no y en qué cantidades. Estos datos se los trasladan a los equipos de diseño, que desarrollan sus modelos con base a esa información.

Zara se renueva cada 15 días, de manera que los creativos tienen tiempo para explorar nuevos diseños que se adapten a lo que está funcionando en las tiendas. Si, por ejemplo, las camisetas con flores no se han vendido en un área concreta, los diseñadores ya saben que no tienen diseñar con este patrón. Si, por el contrario, han triunfado las de círculos, ya tienen una pista de por dónde va la tendencia.

Este análisis diario permite flexibilidad para modificar la estructura si algo no sale bien. Las tiendas tienen dinamismo, porque van cambiando mes a mes.
Zara no impone su moda, sino que es la información del cliente, la que llega de las tiendas, la que determina cómo va a ser el producto.


Otras veces Zara utiliza su E-commerce y si ve que una prenda no tiene mucho tráfico, esta prenda ni siquiera llega a las tiendas.

Amazon lanza una propuesta antes de diseñar el producto y así ver si es viable empezar a desarrollar el producto o servicio.

Si analizas las 4ps del marketing de Kotler, una es el producto. No sé por qué aun existen compañías que piensan que con lanzar una campaña de medios masivos para un producto mierda este va a ser comprado. Me gusta mucho esta frase de Paul Graham fundador de Y Combinator. Dice que la mejor decisión de marketing es vender algo que la gente quiera. A esto se le llama conseguir el product market fit, requisito mínimo para un growth hacker.