¿QUÉ ES LA FELICIDAD PARA TÍ?

Houston, Texas 1997- Billie Harrell un empleado de Home Depot, ganó la lotería. El premio, 31 millones de dólares. Billie era una persona muy religiosa que había tenido problemas para darle lo mejor a su familia. La lotería era al fin la recompensa a la fé y sacrificio.

En Julio de ese año fue a recoger el primer cheque de 1.3 millones de dólares que iba a recibir durante los siguientes 25 años.

Billie se compró un rancho y muchos caballos. Separó dinero para mandar a los niños a la universidad. Donó dinero a su iglesia local. Compró casas para todos los miembros de su familia. Dos años después, se encerró en su habitación, se puso una pistola en el pecho, jaló el gatillo. Un amigo cercano a la familia declaró lo que Billie pensaba, "Ganar la lotería es lo peor que me ha pasado".

Chritopher Reeve nació en 1952 en una familia rica en Nueva York. Atractivo y encantador. Reeve pasó toda su juventud en Estados Unidos y Europa montando caballos.
En 1978 llegó su mayor éxito al interpretar al hombre de acero "Súperman" en un éxito taquillero. Se convirtió en millonario y uno de los actores más famosos en todo el mundo.

En 1995, Reeve cayó de un caballo rompiéndose el cuello. Nunca más volvería a moverse o respirar por su cuenta.

Reeve pasó el resto de su vida promoviendo la investigación de la espina dorsal. Luego declaró que su accidente lo ayudó a "apreciar más la vida". No era una broma. Se dio cuenta que había personas en peor situación que él y remarcó "Puedo reír. Puedo amar. Soy una persona muy afortunada".

La felicidad humana es un tema muy complejo de entender. Aunque parezca obvio no lo es en absoluto.

Una de la primeras cosas que hicieron los psicólogos para entender la felicidad fue algo muy sencillo. Realizaron un test con dos preguntas.

1. ¿En escala del 1 al 10 que tan feliz eres en este momento?
2. ¿ Qué ha pasado en tu vida para que llegues a ese número?

Recolectaron los datos de miles de personas y lo que descubrieron fue sorprendente.

Casi todos escribieron "7" no importaba la situación en la que estuvieran.

Tomándome una cerveza con mis amigos. Siete. Levantando pesas en el gimnasio. Siete. Viendo una película con mi novia. Siete.

Aunque tuvieron eventos trágicos en el pasado- mi hermana tiene cáncer, mi perro se murió, mi novio me engañó con mi mejor amiga, me robaron el carro- los niveles de felicidad bajaban a un rango de 2 a 5 por un corto periodo de tiempo para después volver a siete.

Esta situación aplicó también para eventos extremadamente positivos. Ascensos laborales, vacaciones de ensueño, nacimientos de hijos, casamientos. Los niveles de felicidad subían hasta diez y luego volvían a estar en siete.

Esto dejo perplejos a los psicólogos. Nadie está feliz todo el tiempo. Pero tampoco nadie se la pasa sufriendo toda la vida. Parece ser que los humanos estamos en un camino sin fin en busca de la felicidad. Dicho de otro modo, las cosas están bien casi todo el tiempo aunque podrían estar mejores.

Pero este "siete" regular en nuestra vida que va y viene nos juega una pequeña trampa. Y es una trampa en la que todos caemos una y otra vez.

Nuestro cerebro nos dice "Si tan solo pudiera obtener un poquito más me quedaría de manera permanente en el diez."

Casi todos vamos por la vida de esa forma. Persiguiendo ese diez imaginario.

Piensas que para ser más feliz, necesitas comprarte ese nuevo carro, entonces trabajas horas extras y te compras un carro nuevo. Y meses después sientes que para ser más feliz necesitas obtener un ascenso en el trabajo, entonces haces todo lo que tu jefe te pide y obtienes un ascenso laboral. Unos meses después son unas vacaciones en Cancún y mientras estás en tus "fabulosas" vacaciones en la playa estás pensando "¿SABES QUÉ MIERDA NECESITO? UN MALDITO MOJITO" y entonces te estresas por un mojito, creyendo que ese mojito te va a dar ese 10. Luego es un segundo mojito. Y luego un tercero. Y luego... ya sabes que pasa, despiertas con una cruda de ron y entonces estás en el número tres de felicidad.

Pero eso no está mal porque sabes que pronto volverás a estar en siete.

Algunos psicólogos llaman a esto la "caminadora hedónica", por que la gente está constantemente en búsqueda de la "felicidad", gastando mucho esfuerzo solo para regresar al mismo lugar de siempre.

ESPERA... sé lo que estás pensando.

Que mierda, Luis ¿Esto significa que no vale la pena esforzarnos en la vida para mejorar?

Me da gusto que lo preguntes.

Significa que tenemos que estar motivados en la vida por algo más que nuestra felicidad. Motivados por algo más grande que nosotros. Motivados por nuestros valores. De otra forma vas a estar corriendo toda tu vida buscando ese perfecto 10.



Tú detrás de ese "diez" de felicidad.

Me tomo muchísisisimo tiempo entender que solo porque algo puede ser mejorado en mi vida no quiere decir que deba ser mejorado.

El mejorar tu vida no es el problema, lo que importa son los PORQUÉS del querer tener más. PARA ALCANZAR LA FELICIDAD DEBES SABER QUÉ ES VALIOSO PARA TI. Cuando uno va compulsivamente buscando tener más sin una razón más grande que alimentar el EGO, se va llevando una vida de ansiedad, preocupación dónde lo más importante es uno mismo.

E irónicamente esto hace nuestra vida peor.

Lo que fue importante hace años, no es importante hoy; lo que sea importante en unos años, no es importante hoy. La felicidad debe ser encontrada con frecuencia. Montañas de investigación (no me lo estoy sacando del culo) demuestran que hay dos formas de encontrar felicidad y significado en nuestras vidas:

1. Resolver problemas: Entre más grande sea el problema a resolver, mayor será el significado. Entre más trabajes para resolver el problema, mayor será la felicidad. Resolver problemas significa encontrar formas de hacer el mundo un poquito mejor. Puede ser desde algo muy grande como encontrar la cura a una enfermedad, hasta emprender un negocio que le haga falta a tu comunidad.

El punto aquí es no ser quisquilloso y pensar que si no salvas el planeta no estás ayudando en nada. Hay muchos probelmas en los que puedes ayudar todos los días. Empieza hoy

2. Ayudar a otros: Los humanos estamos programados para florecer nuestras relaciones. Investigaciones demuestran que la mejor forma de llevar más a fondo estas es ayudando a los demás. De hecho, mucho estudios dicen que somos más felices dando que recibiendo.

Parece ser que que ayudar a los demás es el mejor "hack" para darnos felicidad y sentido. Solo el hecho de poder decirte a ti mismo, "Alguien está teniendo una mejor vida, solo por qué yo existo", crea ese tipo de felicidad no artificial.