LA VULNERABILIDAD ES FORTALEZA.

La palabra vulnerable viene del latín “vulnerabilis”, una palabra formada por “vulnus” que significa “herida” y el sufijo “abilis” que expresa “posibilidad”.

Cuando la mayoría de las personas oyen la palabra vulnerable la asocian con debilidad. En general somos educados para no demostrar nuestras emociones, debilidades e ignorar cualquier forma fragilidad en nuestra persona. Pero la vulnerabilidad es necesaria. Si nunca nos vulneráramos, existiríamos en estado permanente de alerta, de miedo: viviríamos encuartelados, atrincherados, paralizados. En otras palabras: no viviríamos.

No, no te preocupes. No te voy a pedir que vayas a un grupo de ayuda y se tomen de las manos para que después se pongan a llorar hablando de su niño interior.

De entrada, quiero que pienses que ser vulnerable no solo significa compartir tus miedos e inseguridades. Significa ponerse en una posición donde puedas ser rechazado, donde la gente se pueda burlar de ti, donde tus opiniones puedan ofender a los demás.

Un hombre que le declara su amor a una mujer está siendo vulnerable. Los actores la padecen cuando están frente a una cámara, un escritor cada que publica un libro. De esta manera la vulnerabilidad representa poder. Velo de esta forma, hay dos hombres. Uno dice lo que piensa, es una persona segura de sí misma y está cómodo con la hostilidad de la gente. El segundo hombre es una persona que se la pasa tratando de impresionar a los demás, evita decir cosas que molesten a otros y ser rechazado le da pavor.

¿Cuál de estos dos hombres es más poderoso? ¿Cuál de los dos es más vulnerable?
La vulnerabilidad es el camino a la verdadera conexión humana. ¿Por qué crees que nos cae mal el típico fanfarrón que se la pasa presumiendo? Porque no está siendo vulnerable. ¿Por qué nos genera confianza alguien vulnerable? Porque nos está mostrando un lado humano. Ese lado humano e imperfecto que todos tenemos pero la mayoría escondemos. Entre más honesto eres sobre tus defectos, más gente va a pensar que eres perfecto. Brené Brown, escritora del libro "Los dones de la imperfección" menciona en este que nos enamoramos de los defectos, no de las virtudes.

La mayoría de la gente evita este sentimiento y como resultado no mejora. Esa primera vez que quieres hablar en público pero te da miedo el que piensen los demás. Cuando algo no te gusta pero finges con una sonrisa que si, no estás siendo vulnerable. Ser vulnerable es estar fuera de la zona de confort.

La vulnerabilidad es sentirse como un osito cariñosito, pero al menos soy sincero. Al principio es muy difícil aplicarla, pero como todo, después de un periodo de duelo uno se acostumbra. Y si no puedes conectar de esta forma es porque la vulnerabilidad no está siendo sincera.

Así que termina de leer este parrafo y vulnerate en eso que pensaste mientras leías este artículo.